¿Acaso volver a vivir es pedir tanto?

Tres año trabajando ya. Tres años en los que he aprendido infinidad de cosas, en los que he cambiado (poco) como persona y en los que he ido buscando proyectos que me interesasen cada vez más o que me fuesen a ayudar a formarme y ser un mejor profesional. Puede parecer una tontería, pero la formación (tan denostada en muchas empresas) puede determinar bastante a donde me muevo.

Son tres años avanzando, pero, ¿avanzando hacia donde? No lo tengo claro, nada claro. Es como si fuese hacia donde me lleva la corriente, que está marcada en general por nuestra sociedad. El camino que parece que sigo es el de ganar experiencia y mejorar en este sector. Puede que más adelante acabe con gente a mi cargo si alguien pone su confianza en mí o que pase a ser un experto al que se consulta cuando ya no se sabe que hacer. En definitiva, cosas bastante normales.

El problema es que ese final no es el que quiero, y lo que cada vez tengo más claro es que mientras trabaje por cuenta ajena no voy a librarme del tiempo libre ultra-limitado y de depender de los vaivenes de los de arriba. Pero sinceramente lo que más me preocupa es el tiempo y es que en un día normal al final no te queda más de una o dos horas de “no obligaciones” (que no es ni trabajo, ni dormir, ni las obligaciones de la casa). Y lo que más deseo en esos momentos es pasarlos con mi pareja que es lo que más quiero en este mundo. Esto me deja al final con nada de tiempo para mí.

Y con tiempo para mí no me refiero solo a tiempo para leer (si es que acabo algún libro…) o para jugar al ordenador o para ver a mis amigos. Es sin tiempo para mejorar más allá de lo que es el trabajo. Tiempo para pensar a dónde quiero llegar y luego a hacer las cosas que necesito para llegar a ese punto. Ese tiempo es inexistente y al final acaba pasando lo de la ya tan manida frase hecha “vivir para trabajar”. Yo lo que quiero es vivir. Tampoco creo que sea mucho pedir.

Uno de los proyectos que más pena me ha dado que no se haya materializado aún es la empresa tecnológica bajo un modelo cooperativo que he hablado mil veces con un amigo. Un sitio que tuviese como idea que cada persona pudiese desarrollarse en su vida personal a su gusto y que el trabajo no fuese un impedimento para vivir. Quizá falte madurar la idea, pero es un lugar al que me gustaría llegar. Podría ser un desastre, claro, pero solo por intentarlo merecería la pena. Solo por demostrar que otro modelo de empresa es posible y que otra forma de vivir es posible.

De momento seguiré soñando con ello, y pensando en ello y cuando sepa dónde está intentando llegar a ello.

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